Después de la tormenta la calma ha llegado. No pude obtener un resultado favorable, pero jamás antes perdí una batalla sin respirar profundo y volverlo a intentar. Esta vez no voy a ir a la batalla sin una estrategia, iré armada con los mejores pensamientos, con mis aliadas y aliados de hoy, de ayer, de siempre... Porque mis sueños ahora son tan negros y obscuros que estoy segura la luz pronto me ILUMINARA y estaré de tu mano festejando una victoria más. Yo voy a ganar y a sonreír como la Monalisa.